Cambiar la web suele empezar con una frase: «Necesitamos darle una vuelta». Para que esa vuelta ayude al negocio, conviene concretar qué está fallando y qué esperas mejorar.
Cuenta qué necesita tu negocio ahora
Puede que tus servicios hayan cambiado, que quieras llegar a otro tipo de cliente o que la web actual resulte difícil de actualizar. Describe la situación con ejemplos. «Los clientes no encuentran cómo pedir cita» orienta mejor el trabajo que «la web se ha quedado antigua».
Elige un objetivo principal y separa lo imprescindible de lo que podría esperar. Eso permite ajustar el alcance y el presupuesto con más criterio.
Reúne los contenidos que ya tienes
Prepara la lista de servicios, los datos de contacto, las fotografías que puedes utilizar y los elementos de tu identidad visual. Anota qué contenidos están actualizados y cuáles necesitan revisión.
No necesitas llegar con todos los textos terminados. Sí ayuda saber quién puede aportar información, resolver dudas y validar cada parte. Si necesitas redacción o fotografía, inclúyelo en la conversación desde el principio.
Define qué debe poder hacer el visitante
Pedir información, reservar una cita, comprar o descargar un documento son funciones diferentes. Explica el recorrido completo y qué debería suceder después de cada acción.
Piensa también en quién atenderá las solicitudes y cómo mantendrás los contenidos. Una función resulta útil cuando tu negocio puede sostenerla.
Revisa lo que merece conservarse
Una renovación no obliga a empezar desde cero. Puede haber páginas útiles, contenidos que responden bien a tus clientes o direcciones que convenga mantener. Prepara los accesos del dominio y del alojamiento para que se pueda valorar la situación técnica.
Antes de sustituir una web, es importante planificar qué ocurre con las direcciones antiguas y comprobar los enlaces. Ese trabajo debe formar parte de la propuesta cuando sea necesario.
Con estas decisiones sobre la mesa será más fácil preparar un presupuesto ajustado al proyecto y evitar que aparezcan necesidades importantes a mitad del camino.

